Escape de Arcadia

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Escape de Arcadia

Mensaje  Flasker el Mar Feb 01, 2011 12:42 pm

No sé cuánto tiempo estuve en la oscuridad llenando botellas de medicinas para su ejército. No podía ver si era de día o de noche. Media el tiempo con grupos que llegan a las cuevas de descanso y media la situación en cuantos regresan, Mientras más regresaban la situación era peor.
Esas pobres criaturas no morían. Podían terminar con el abdomen destrozado y las viseras en un carrito mientras seguían gimiendo, los que no gemían eran los que tienen alguna cosa necesaria para gemir destrozada. Y él, el, me hacia tomar lo que no estaba hecho puré y pegarlo a otro cuerpo como si fueran piezas de un rompecabezas incompleto. Los que quedan completos me veían con miedo, mientras que los que utilice para completarlos me ven como si esperaran una explicación de por qué no están sus espíritus fuera de sus cuerpos.
El “juguete” personal resultaba todo un reto. A él no le gusta que se altere su apariencia, pero tenía que luchar como nuevo. Por dentro tiene un pulmón de tejón, riñones de coyote y tres metros de intestino de camello, también le daba una afilada de garras. El juguete no se callaba, es como si olvidara su dolor contándome sus peleas con el amo.
Antes usaba Lobos porque todo alrededor de la cueva era un bosque. Pero lucharon con tanta fuerza y tanto odio, que el bosque fue pulverizado y quedo como un desierto. Luego los lobos no servían aquí y los cambio por lagartos que resistían mejor el calor y comían menos. Hace poco llego un escuadrón de lagartos, eran seis pero solo quedaba una cola. Necesitan sus colas para mantenerse de pie y para moverse mientras corren, sin su cola no sirven más. Al terminar guarde lo que sirve para después.
El lagarto que se quedo con la cola dijo que estaba explorando en secreto, iba y regresaba, me platicaba sobre el terreno y me hacia una idea de cómo escapar. Tengo miedo de salir de este lugar pero más miedo de quedarme. El lagarto conoce bien el desierto, seguro podrá guiarnos de regreso. No recordaba su nombre, lo llame Virgilio porque fue mi guía en este infierno y pareció gustarle.
Aprendí a distinguir cuando el amo estaba ausente. El lagarto fingió estar herido entre los miembros de las demás criaturas, entre manos peludas y alas moviéndose como si tuvieran un cuerpo al que servir. Cuando no sentí su aliento infernal al fondo de la cueva, cuando sentí ese aire fresco desde las profundidades ese fue el momento indicado.
(Mudando de FB)
avatar
Flasker

Mensajes : 118
Fecha de inscripción : 06/01/2011
Localización : Un departamento barato y sucio

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.