Sobre las hojas marchitas

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Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Sue Silvertongue el Miér Feb 23, 2011 12:04 pm

El tiempo sigue implacable su carrera a través de las estaciones, y los últimos vestigios del invierno se ciernen sobre la ciudad.
Arranco un bocado más de mi sandwich de carnes frías, apuro un trago del jugo ficticio de arándano que atiné a comprar y miro el atardecer a través de las ramas de los árboles que circundan el parque. Las bancas son algo incómodas, así que me encuentro sentada sobre las hojas marchitas que dejó como saldo la última helada. Y en ese momento de tranquilidad, por un momento recuerdo los días en que me encontraba antes de salir de entre las espinas.
El tiempo en los bosques había pasado como un manchón borroso en la memoria: destellos de carmín y carne fresca, el olor del miedo en los perseguidos, su sudor frío y la intensidad de la persecución se quedaban grabadas con sabor acre en el paladar... No recordaba cuanto tiempo había sido parte de aquella loca cacería sin final. El señor (era un señor?) que ordenaba el inicio de la persecución, no permitía que se le viera a los ojos, mucho menos hablarle. Las órdenes debían ser seguidas sin rechistar, sin comer o sin dormir la mayoría de las ocasiones, dependiendo de su humor, de lo que quisiera conseguir para aquél día en específico. Aprendía sobre la marcha lo esencial: como moverme silenciosamente entre los árboles, como acechar a la víctima, como guiarla entre miradas, susurrando lentamente, gritando o "engatusándole", incitando su miedo o su confianza... aprendí a comer lo que encontraba, a identificar lo que era venenoso o nutritivo... aprendí a escabullirme. Fué entonces cuando en una de aquellas cacerías, habiendo perdido el rastro de la presa, aventurándome entre aquél laberinto, me vi rodeada de espinas y curiosamente... El "Señor" no estaba cerca. Ese que torturaba, fatigaba mis extremidades y mi mente se había alejado... tal vez olvidado de mí. Nadie estaba cerca. Y salí hacia otro bosque, menos lúgubre: había cruzado hacia el otro lado. Y en mi camino hacia la "civilización", encontré un lugar donde, otros como yo, habían estado perdidos... Un lugar que, ahora, era un nuevo hogar...
Un niño lanza una pelota de futbol la cual cruza justo frente a mi cara, sacándome de mis recuerdos. La pelota sigue rodando y se detiene en medio de la calle. El niño se lanza tras ella, la recoge en un gesto rápido y descuidado y regresa dándome una sonrisa triunfal, le dedico una mirada severa al abrigo de la sombra mortecina de los árboles y al pasar el chiquillo me espeta una disculpa hipócrita:
“Perdón seño” - y al dejarlo pasar de largo, le respondí fríamente
“Cruzando así no vas a durar mucho”
Y en un suspiro, mientras nadie miraba, me escurrí entre los árboles, ocultándome y volteando a tiempo de ver como esa sonrisa socarrona se convertía en una mueca de extrañeza al no ver a nadie donde había ALGUIEN, y apuraba el paso hacia sus amigos que se encontraban al otro lado del parque con un par de latidos extra en su pecho. Un poco de conciencia vial no le hace mal a nadie... o sí
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Flasker el Miér Feb 23, 2011 5:01 pm

¿Cómo acechas un acechador?
Saltas mientras voltea, solo un pequeño juego al que no tenia oportunidad. Seguro sintió mi olor, mezclado con bellotas, raíces piedra húmeda, metal oxidado, hojas marchitas y cansancio, y por eso no me destrozo con sus garras.
Pudo ocultar su expresión, pero no me engaña, esos ojos reflejaban el orgullo de ver de regreso un miembro de los horrores perpetuos al servicio de su majestad Sue Silvertongue, representante del otoño en la pandilla de los Implacables por el orden del feudo de la Fortaleza de Cantera.
Segundos de silencio “Majestad, hemos vuelto, ¿le interesaria saber mi reporte?…”


Última edición por Flasker el Jue Feb 24, 2011 12:39 am, editado 1 vez
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Tank el Miér Feb 23, 2011 8:40 pm

Me gustó mucho el escrito de Sue, ojala sigas escribiendo más.
Igual y sientete libre de escribir de lo de la semana pasada. Podríamos hacer un escrito conjunto de los que estuvimos involucrados. Es una idea, espero les agrade.

@Flasker: EPIC!!
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Sue Silvertongue el Miér Feb 23, 2011 8:52 pm

- Bienvenido seas, Senescal - y con una sonrisa y una leve inclinación de cabeza saludé a mi largamente esperada mano derecha
No pude ocultar mi satisfacción al ver a Flasker de regreso. Un vuelco en el corazón y una sensación de alivio me embargaban y al verlo con los claros vestigios de un viaje largo, crudo, pero entero y lleno de orgullo al parecer, con la osadía de asaltar así a su soberana en mitad de ese marchito parque vecinal, albergaba una pequeña esperanza...pero de inmediato me asaltaron las dudas.
- El solo verte es una buena nueva... pero que noticias me traes del seto, mi buen Flasker? Cuales fueron los resultados finales de su pesquisa? Pero vayamos hacia donde ojos u oídos extraños no puedan importunarnos... vamos?
Y señalando hacia mi automóvil del otro lado de la acera, decidí ponernos en camino hacia nuestro santuario.

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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Flasker el Jue Feb 24, 2011 12:09 am

Sigo sin acostumbrarme a los automóviles, la última vez que me subí a uno fue cuando Garrick nos llevo a Rendell y a mí a rescatar aquel misterioso miembro de verano.

Suena irónico que alguien se sienta alegre de llegar a un cementerio. Ese lugar se había vuelto mi hogar. El lugar adecuado para un hombre muerto. Busque mirando entre las lapidas buscando si Le Blanc estaba cerca. Ver a mi amigo me daría mucho gusto. Bajamos las escaleras del viejo mausoleo que alguna vez fueron usados como refugio de la guerra contra los americanos, curioso se vuelva a ser utilizado en un conflicto con mis compatriotas del norte. Abrimos la pesada puerta, acomode la silla para la reina, deje mi sombrero sobre la mesa y prepare la mezcla de tabaco que guardo en una urna de cenizas.

Primero hablare sobre nuestro primer encuentro. Apenas habíamos jurado protegernos cuando tuvimos que poner a prueba nuestro ingenio. Los llaman trgrebustos, unas criaturas felinas hechas de ramas, con ferocidad de una bestia, se caracterizan por copiar los sentimientos de sus víctimas y así fue como la furia de los dos miembros del verano alimentaron sus ansias de sangre. Tuvimos que hacer algo que nunca haríamos. Desde contar chistes hasta hacer cosquillas. Una forma inusual de derrotar criaturas tan bizarras, y nuestra corte hizo su trabajo reconociéndolas creaturas e indicando la forma en que nos dejarían seguir nuestro camino.

El refugio de Gorrión. Sin haber jurado nos llevo a su hogar dentro del seto. Y sin saberlo tenía un inusual visitante.
Recuerdo que los ogros no se distinguen por su “intelecto” pero ese ogro en particular se aferraba con toda su concentración a lo poco de inteligencia que podía acumular en esa cabezota de piedra. Y con ella sellaba la entrada el refugio de gorrión como una piedra en un sepulcro. Lo conocimos como Tu. Y al decir como Tu me refiero a que su nombre era Tu y no que usted también lo haya conocido igual que yo. Pero, prefiero no regresar a esa maraña de confusiones. El ogro conocido como Tu espero a gorrión sentado fuera de su casa, esperando pagar una renta para aparentemente meter sus alas de gárgola en el refugio y se rehusaba a moverse.

Había algo que Tu, ósea el ogro, quería. El no tenía un nombre y al parecer haría lo que fuera por obtener su nombre, o el nombre de alguien más. Intentamos de muchas maneras hacerlo moverse. Tratamos de engañarlo, de moverlo pero ninguna parecía ser la solución. Permanecí un momento observando a Tu recordé que ser poco inteligente no es lo mismo a ser tonto. Había que darle algo a cambio y no solo timarlo, y aunque las falsas promesas de un nombre hubieran funcionado, dudo que semejante mole de piedra este feliz al darse cuenta del engaño. La manera era teniendo su atención, hacerlo que se concentrara en un solo punto y luego moverlo para que el ogro valla tras él.

“ahí no vas a encontrar tu nombre, si lo quisieras iras a buscarlo y no solo quedarte ahí sentado” después me aleje de él mientras seguía hablando. “Vámonos, el ogro no se moverá, se quedara ahí sentado sin un nombre”. Para mi sorpresa la sombra del coloso se poso sobre mí. “¿Tú tienes mi nombre?” trate de alejarme pero las gigantescas zancadas me alcanzaron a fin de cuentas se había movido. “Yo no tengo tu nombre”. “¿me das el tuyo?” Se acerco más. “no te daré mi nombre, es mío, no te servirá porque fue hecho para mí”. Y entonces una de sus pesadas alas de cantera comenzó a rodearme “haaa! Tu No tonto”. Confiaba que mis hermanos de batallas estuvieran cerca y sacando lo que necesitábamos de casa de Gorrión. “si me dices cómo te llamas, te diré lo que vi”. Una decisión arriesgada pero el podía decirnos como encontrar a Fiammata “Falsker, Mucho gusto Tu” Le dije estrechando su mano fría y dura y comenzó a hablar. “Era una caravana, una especie de circo, hablaba sobre una Quimera de luz, me asuste y me escondí, no se fueron por ahí, ni por ahí, no por allá, por ahí se fueron pero por allá no”. Señalo hacia todos lados.

Eladio se acerco a nosotros. Y le ofreció a Tu un nombre de esos que tiene reservados para ocasiones espécieles a cambio de que vuele avisando si veía algo. El ogro de piedra desconfió de su buena fe, justo como nosotros desconfiamos de la buena fe de Cazacuervos, así que lo tranquilice diciendo “ya nos presentamos, somos amigos y los amigos hacen eso”. Miro la foto de la credencial de elector pensativo. “si mi amigo Flasker dice que está bien yo le creo, aunque no es tan listo si se quedo solo con un ogro”. “Y quien dice que estaba solo” Tank salió de entre los arbustos de espinas, la verdad es que tampoco lo había visto y sentí alivio de verlo.

Y así fue como Tu consiguió el nombre de Pedro Ramírez y nosotros seguimos nuestro camino.
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Flasker el Jue Feb 24, 2011 12:26 am

OOC:
La verdad no esperaba que resultara así pero veamos que pasa
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Barktooth del Martillo el Jue Feb 24, 2011 10:02 am

OOC: Concuerdo con Navia... Flasker EPIC! jajajajaja el si sabe tratar a un ogro xD

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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Tank el Vie Feb 25, 2011 7:19 pm

Navya agarra su cubeta llena de palomitas ensangrentadas, voltea a ver la pantalla nuevamente y dice: "¡Esta pelicula me gusta! La he visto varias veces ya y mataría por volverla a ver. Traigan a mis Ghouls, quiero que tambien la vean. Despues de todo, ¡Aqui viene lo bueno!"-Navya Nyaya, Vampiro de otra realidad que gusta de ver la pelicula de "¡Los Implacables!" mientras conspira para conquistar al mundo.
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Sue Silvertongue el Vie Feb 25, 2011 10:49 pm

Las sombras mortecinas de la caída de la tarde dieron paso a las luces amarillentas de la ciudad mientras nos introducíamos al mausoleo, nuestro refugio -y almacén de artículos varios- y me dispuse a escuchar con oido atento al relato que me tenía mi confiable senescal.
Y que noticias tenía. Los tigrebustos me traían un lejano recuerdo, mas profundo y salvaje que aún no lograba rescatar de entre la maraña de sucesos que habían tenido lugar hace tiempo ya, pero la novedad del ogro intruso y al parecer ahora posible aliado a través del ingenio de Flasker era alentador. Al parecer podríamos tener un "vigilante" extra dentro de los linderos del Seto si hacíamos un buen trabajo en ese respecto, así que a pesar de las desgracias acontecidas sobre el Feudo había destellos de buena ventura... Aún dolía en el orgullo y en el corazón haber perdido de manera tan vergonzosa a nuestra hermana Fiammata a manos de aquella... pero algo había que hacer al respecto, nadie se iba a quedar sentado de brazos cruzados. El Feudo de la Fortaleza de Cantera se había embarcado en una empresa importante y no habíamos conseguido el objetivo -por el momento- pero todavía quedaban por explorar los oscuros senderos que sólo el otoño puede recorrer. Estaba enteramente complacida con las palabras que salían del cansado y ahora sereno rostro de mi senescal. Sonreí abiertamente al verle ahí, con su cabeza llena de claridad, de recuerdos que se mantenían frescos desde el primer día de su partida a pesar de que se apreciaba en su semblante que los sucesos habían sido penosos y la estancia mas larga de lo que se hubiera deseado... Le interrumpí con la mirada.
- Estoy segura que las anécdotas que aún tienes por delante son aún mas interesantes, pero el asunto puede esperar un poco y tu necesitas alimento y descanso todavía. El informe completo puedes entregármelo por escrito. Estoy segura que quedaré más que complacida con el resto de tu informe. Me alegra que hayas vuelto entero y hayas traído de regreso a los demás - tan confiada estoy de ese hecho que ni siquiera lo pongo en tela de juicio- Me llena de orgullo tener a mi lado a un perdido que es más que merecedor de mi confianza y mi aprecio. Descansa, te lo mereces.
Y con un ligero apretón a su hombro y una sonrisa indulgente, me dispuse a finiquitar algunos detalles que aunque no eran de carácter urgente (la posición que había ido labrándome en la notaría iba siendo mas cómoda), me permitirían fingirme ocupada un rato para que el buen Flasker tomara mi consejo sin poner objeción.
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Flasker el Vie Feb 25, 2011 11:07 pm

A pesar de mi cansancio y mis deseos de dormir me arriesgue a ponerme nuevamente a sus espaldas.
“Espero no ser impropio majestad” le dije sujetando mi bastón para caminar “Aprecio sobre todas las cosas su confianza y su preocupación por mi bienestar, pero temo que mi reporte deberá ser oral o de lo contrario los recuerdos pueden desvanecerse igual que los que algunos de los hermanos lo hicieron”. Un momento de silencio esperando su respuesta “si acaso interfiero con sus deberes, tendré que tener esta charla con Le Blanc y debería ser él quien se lo entregue por escrito… Espero no parecer insolente al contradecir sus ordenes, me quedan unas pociones así que es un poco de tiempo que tengo para prepararme para el mercado habrá tiempo para dormir, espero comprenda mi razón… Majestad”
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Sue Silvertongue el Vie Feb 25, 2011 11:55 pm

No cabía duda que la conciencia hacia su deber era impecable, y al escuchar sus palabras no pude hacer mas que brindarle mi entera atención.
- No me interrumpes en lo más mínimo... y si tu ánimo te lo permite, estando agotado como lo estás, prosigue tu relato hasta donde te permita la memoria mi buen Flasker, que si es preciso des este reporte oral, ha de de ser a tu soberana. Tienes mis oídos atentos.
Y acomodándome nuevamente para prestarle toda mi atención, esperé a que tomara asiento mi cansado y persistente senesc al.
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Re: Sobre las hojas marchitas

Mensaje  Flasker el Sáb Feb 26, 2011 3:42 am

“Gracias mi señora” propiamente le agradecí su comprensión, apague mi pipa para evitar molestarla, me puse de pie para poner a hervir una tetera con te de hierbas. Unos segundos de silencio para regresar a mi silla mirando hacia la nada para recordar esos eventos borrosos y continúe con mi historia;

Después de nuestro encuentro con el Ogro mi habilidad pareció mermarse, estaba seguro que caminábamos en línea recta por lo que parecían ser días de caminata por entre los arbustos. Y luego, un coro de ronroneos vegetales hizo confirmar mi más grande preocupación. Caminamos en círculos, por quien sabe cuánto tiempo. Veía la desesperaciones mis hermanos, ellos confiaban en que los llevara atreves de ese lugar y estaba fracasando. Luego esa tonada sobrenatural. La habíamos escuchado desde hace días pero nunca le pusimos atención. La muisca era mecánica y llamativa, como una macabra caja de música que machacaba las ramas y hojas muertas con unas pesadas llantas de carreta. El manto del invierno cayó sobre nosotros con su blanca bendición. Hace tanto que no veía nieve y creí que en esta ciudad jamás la vería, por eso considere que era una buena señal.

Las huellas de las ruedas eran fáciles de seguir entre la nieve, la música era mas y mas fuerte y los relojes cu cu a los lados, uno descompuesto con un perrito atorado y otro que funcionaba perfectamente y en el que cada hora un par de amantes se demostraban su amor entre rechinidos de engranes y campanas, en la parte trasera había una jaula con dos figuras cautivas y borrosas que no llegue a distinguir. Nos acercamos con cautela pero… “¿Quien anda ahí?, capitán, Valeria, bájense a ver” no la suficiente por desgracia. Era la voz chillona y acabada de un viejo. Para mi fortuna no lo vi con tanto detalle como Gorrión. “Auxilio!!! Ayúdenme!!” A sus gritos acudieron Rendell y Argento cuando unos hilos invisibles se apoderaban de sus brazos y piernas. Además del viejo había un soldado de casaca roja, pantalón azul y sombrero alto y una bailarina que se movía atreves de un pedestal que rodaba bajo sus pies. “Vengan. Vengan con nosotros, nos divertiremos” Ella se puso en mi camino. “se divertirán seremos muy felices” sus movimientos hacían un leve zumbido y sus brazos rechinaban. A diferencia de su compañero que tenía un evidente pesar sobre sus hombros ella se veía muy alegre de perder su libertad. Mire a Eladio y señale a la chica, el asintió echando un vistazo al soldado que sacaba su espada y se acercaba a Gorrión.

La chica solo pudo detenerme a mí eso le dio oportunidad a Eladio y a Tank de rodearla. “Valeria… ¿cierto?” le dije tratando de ver si podía decir algo pero respondió “no”. “Así te llamo la persona de la carreta”. “no es cierto” sonaba muy convencida. “¿Eres de aquí?” insistí. “Esta es mi casa”. La mire a los ojos e invoque esa intuición que nos brinda el otoño para conocer el miedo que cada uno de nosotros tenemos hasta en lo más profundo de nuestro interior. “Quiero que estemos juntos, como amigos, para siempre” Mentira, ella no quería eso. Tenía miedo de estar sola un miedo que comprendo y tengo muy presente, la soledad de la caverna, la soledad del desierto, la soledad después de la muerte. Pero ella no quería que fuéramos con ella, en verdad no quería que compartiéramos su miseria ni la del capitán, ni la de las dos figuras encerradas que acababa de liberar Argento. Ella no mentía pero realmente estaba diciendo lo que no quería. Mire con cuidado mientras hablaba. Su lengua de latón estaba al revés. Lo simple siempre es lo más indicado. “Abre la boca y di haaaa!!” cerro fuerte la boca, tonto de mí, no lo pedí de la manera correcta. “Cierra la boca y di mhhh”. Abrió la boca grande y entonces metí mis dedos en su boca para cambiar esa lengua de posición sonó un ruido como si le dieran cuerda a un reloj. La pobre chica se dio cuenta de todo, la lengua al revés le impedía ser sincera consigo misma y luego lloro, sus lágrimas aceitosas cubrieron el acabado de latón mientras caía de rodillas frente a mí y me presente ante ella como senescal de la corte de los horrores perpetuos al servicio de su majestad. En cuanto al soldado, Digamos que Eladio se encargo de el. Al verlo me recordó a malsonante por la forma en que Eladio despinto su cara con sus propias lágrimas. Tank lucho con algo con ayuda de uno de los perdidos de la jaula, no puedo recordar exactamente que era, su espada quedo soldada con la del perdido mientras se transformaba en cenizas.

Una sonrisa se dibujo en mis labios cuando heche su cabeza para recostarme “Y así fue como en camino a salvar a una hermana liberamos a seis, A Valeria y al capitán, los amantes del reloj, los encerrados de la jaula, el perrito y otro agraciado que me recuerda mucho a un viejo amigo” Un suspiro y una mirada a su reina “El feudo hizo si trabajo, luchando por la libertad de quien lo merece”
Me levanto por de nuevo por la taza de té y ofrezco un poco a mi soberana.

OOC:
En parte Es el punto de vista de Falsker y en parte no recuerdo LOL XD
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